jueves, 21 de junio de 2012

La Sabana Santa y La Obra Perdida de Da Vinci (Salvator Mundi)

A la luz de la reciente restauración de Salvator Mundi, una obra perdida de Leonardo da Vinci, un par de investigadores proponen una vez más que el sudario que supuestamente envolvió a Cristo al morir sea una falsa reliquia elaborada por el maestro italiano.
Aunque la alta jerarquía católica y muchos creyentes defiendan la autenticidad de la Sábana Santa, el supuesto sudario en el que se envolvió a Jesucristo luego de su muerte y en el que milagrosamente quedaron impresos y conservados los rasgos de su cuerpo, no han sido pocas las ocasiones en que se ha alegado, incluso con pruebas científicas, que se trata de un falsa reliquia, que su antigüedad no corresponde a la de la época de Jesús y que el manto que se venera en la Catedral de San Juan Bautista, en Turín, habría sido confeccionado en el Renacimiento.
Y justamente cuando se habla de esta época inmediatamente sale a colación el nombre de Leonardo da Vinci, sin duda una de las mentes más privilegiadas de la historia a quien se le imputa la responsabilidad de esta, según se vea, piadosa falsificación o ingeniosa broma de la santa reliquia.

Este asunto vuelve a adquirir relevancia pública por la reciente recuperación y restauración de una de las obras perdidas de Leonardo, un cuadro que ahora se conoce como Salvator Mundi y que representa a Jesús en una distribución iconográfica de Mesías triunfante: de frente, la mano derecha en alto haciendo un signo de bendición con los dedos y sosteniendo con la izquierda, pegado al regazo, un globo imperial coronado con una cruz o, en el caso de la pintura atribuida a Leonardo, solo un globo de cristal.

tomando como referente este retrato, los investigadores Lynn Picknett y Clive Prince han notado el enorme parecido existente entre los rasgos del Cristo ahí representado y los trazos en la Sábana Santa. Y quizá, más que parecidos, podría hablarse de una exacta correspondencia entre ambos, como si uno fuera la continuación o el complemento del otro, acaso la copia.

Por otra parte, Picknett y Prince aseguran también que el procedimiento mediante el cual Leonardo pudo conseguir este efecto se asemeja a una especie de fotografía rudimentaria, tomas renacentistas logradas por el conocimiento magistral que Leonardo tenía en cuestiones de óptica y lentes. De hecho los investigadores sugieren que el globo de cristal que sostiene el Salvator Mundi —simple, sin la cruz que acompaña a estos objetos que también se conocen como orbes— podría ser una alusión encriptada del propio Leonardo a esas prácticas casi fotográficas que desarrolló y que pudiera haber aplicado en el Sudario de Turín (lo cual, de paso, también nos daría una idea del aspecto que tuvo el maestro en vida).


FUENTE: [Daily Grail]

sábado, 16 de junio de 2012

Por qué no podrás experimentar el instante de tu muerte

¿Tienes una mórbida curiosidad por saber lo que se sentiría recibir un balazo en la cabeza, chocar contra un vidrio a cientos de km/h o simplemente sentir ese último aliento en toda su extensión? Puedes dejar de preguntártelo, puesto que difícilmente lo sabrás, incluso si te sucede a ti.

Por una parte esto se dificulta puesto que el cerebro tarda en procesar una experiencia. Las señales que percibimos e integramos como experiencias tardan en viajar a través del neurocórtex y en ser asimiladas. El neurocientífico David Eagleman señala que estrictamente “siempre estamos viviendo en el pasado”. Nuestro cerebro tarda entre 150 milisegundos y 300 milisegundos, según Eagleman,en ensamblar una experiencia consciente después de percibir una señal. Esto ocurre porque nuestro cerebro se toma el tiempo de sincronizar todo lo que percibimos, cuando las cosas ocurren a diferentes velocidades y a diferentes distancias (por ejemplo el sonido y la luz viajan a diferente velocidad, algo que cotidianamente podemos percibir en un rayo).

Incluso un accidente automovilístico tarda menos. A los 8.5 ms las bolsas de aire se disparan; a los 15 ms el auto empieza absorber la temperatura del impacto; a los 70 ms el pasajero ya ha rebotado dentro del auto –el punto en el que los expertos declaran el evento como completo.

El caso de un disparo de bala es aún más rápido. Aunque existen numerosos casos en los que se ha podido sobrevivir un impacto de bala, cuando éstas atraviesan partes del cerebro sin causar mucho daño debido a su tamaño. Pero aunque la persona sobreviva, la conciencia, al ser un fenómeno delicado que depende de la interacción de señales eléctricas viajando en el cerebro consistentemente, fácilmente se pierde ante el trauma de un impacto.

Así que será difícil que experimentes el veloz instante de la muerte: que sientas ese momento justo en el que mueres, pasará, según esta teoría científica, sin conciencia, un momento no tendrás idea de lo que está por sucederte, seguirás en el pasado, cuando ya habrás dejado de ser. La muerte sería justamente aquello que es inaprehensible, indescriptible, de lo cual no sólo no podemos extraer información, como un agujero negro, sino durante lo cual tampoco podemos procesar información.

Sin embargo, algunos investigadores plantean versiones alternativas. El físico Gary Hammond sugiere que ocurre “una dilación relativista del tiempo a último minuto que provee ‘una vida después de la muerte’ que en realidad ocurre microsegundos antes de la muerte y que por su enorme dilación temporal parece ocurrir después de la muerte”, dice Hammond. Aunque no escapamos de la idea de que la percepción de la muerte es una ilusión, la teoría de Hammond al menos provee de una post-experiencia de muerte.

Más radical es la teoría de Anthony Peake, quien sostiene que a través de la detonación de un neurotransmisor, debido al estrés que sobreviene al morir, no sólo experimentamos ese instante final, experimentamos todos los momentos de nuestra vida en una especie de holograma:

Sugiero que en lo que llamo Experiencias de Muerte Real, la persona que muere experimenta todas las percepciones reportadas en las clásicas experiencias cercanas a la muerte pero a grandes rasgos. Propongo que su percepción del tiempo se acelera tanto que literalmente se salen del ‘tiempo del reloj’ (el tiempo como es percibido por otros tales como un observador que presencia a un sujeto muriendo) y repentinamente se hallan en una zona atemporal forjada por la mente. Dentro de este estado atemporal entre la vida y la muerte (un estado que desde siempre ha sido reconocido por muchas religiones, llamado el “Bardo” por los budistas tibetanos y el “Limbo” por los cristianos) se experimenta la ‘revisión panorámica de la vida’, como la llaman los investigadores de las experiencias cercanas de la muerte. Sin embargo, a diferencia de los reportes de experiencias cercanas a la muerte como ‘mi vida destelló ante mis ojos’, yo sugiero que en la experiencia real de la muerte la vida se experimenta ‘en tiempo real’, literalmente revives minuto a minuto toda tu vida. El universo interno en el que esto sucede lo llamo ‘El IMAX Bohmiano’.

viernes, 15 de junio de 2012

Creerse "el elegido". Síndrome de Jerusalén

Actuar como un mesías, creer que Dios comunicó una misión directamente, son algunos de los comportamientos que experimentan quienes desarrollan el llamado Síndrome de Jerusalén, el cual, en ocasiones, se trata únicamente cambiando la rutina de la persona.
La influencia que ejerce la cultura judeocristiana sobre casi cualquier persona en el mundo occidental, incluso sin ser creyente, es notable. George Steiner, hablando de las ideas en las que se cimenta Europa, no duda en equiparar la importancia de Grecia con la de Israel, el venerado pensamiento griego con la a veces olvidada herencia hebraica. Esta, podría pensarse, es mucho más sutil, mucho más internalizada. Tanto, que puede generar un trastorno psicológico conocido como Síndrome de Jerusalén.

Este desorden se caracteriza porque la persona que lo desarrolla se cree súbitamente “el elegido”, un mesías destinado para cumplir una misión redentora. En ocasiones se creen vicarios del Cristo, en otras se creen el Cristo mismo, siempre están convencidos de que Dios mismo les comunicó sus deseos y mandatos.

Los comportamientos que se emprenden a partir de esto pueden ser diversos, desde pararse en una esquina para comenzar a predicar, hasta pasar mucho tiempo orando sin descanso, no bañarse en muchos días o ayunar por periodos prolongados. Las cosas se empiezan a complicar, sin embargo, cuando la misma voz que le confesó ser “el elegido”, impulsa a esta persona a realizar actos que pueden resultar destructivos, que causan sufrimiento a sí mismos y a otros.

El tratamiento que estas personas reciben igualmente es variado: antipsicóticos, tranquilizantes, intentos inútiles de convencerlos de lo contrario a lo que creen con toda su voluntad. En algunos casos basta un mes de tratamiento en un hospital especializado para devolver al paciente a la normalidad mental, en otros una semana es más que suficiente. Se ha documentado que ciertas personas solo requieren volver con sus familias y el trato cotidiano con personas que conocen para sacarlos de su delirio.

Curiosamente en este desorden influye mucho el tipo de espacios donde se mueve el individuo. No por casualidad el trastorno lleva el nombre de una de las capitales religiosas más importantes del mundo: cuando una persona está rodeada de toda una matriz arquitectónica y anímica que remite a cierto misticismo espiritual, la probabilidad de que se transforme la manera en que percibe su realidad, es mayor.

jueves, 14 de junio de 2012

La homofobia es mayor entre personas que reprimen su atracción homosexual

Estudio psicológico confirma que la homofobia se presenta con mayor intensidad entre personas que reprimen su deseo sexual por otros de su mismo sexo; “se trata de personas en guerra consigo mismas que llevan sus conflictos al exterior”, asegura uno de los investigadores.
La actriz Lindsay Lohan apoya la campaña NOH8 (se lee ‘No hate’, es decir, ‘sin odio’ en inglés) como apoyo al colectivo homosexual y contra la homofobia.

Aunque ya, sotto voce y por sentido común, se creía que la homofobia y la homosexualidad están directamente relacionas por medio de la represión en las personas que más ardientemente manifiestan su repulsión hacia quienes gustan de otros de su mismo sexo, un estudio ha confirmado esta sospecha con todo rigor científico.

La investigación llevada a cabo por Richard Ryan y otros colegas aporta evidencia a la teoría psicoanalítica de que el miedo, la ansiedad y la aversión hacia los gays y lesbianas puede desarrollarse a partir de la represión seminal en un individuo de sus deseos por el mismo sexo.

“En muchos casos se trata de personas que se encuentran en guerra consigo mismas y llevan sus conflictos al exterior”, dice sobre los homofóbicos Ryan, profesor de psicología en la Universidad de Rochester. Y agrega: “Nos reímos y bromeamos por una hipocresía tan descarada, pero en un sentido real, estas personas son frecuentemente en sí mismas víctimas de represión y experimentan sentimientos exagerados de amenaza. La homofobia no es un asunto de risa”.

En los experimentos llevados a cabo se tomaron 160 estudiantes universitarios de Alemania y Estados Unidos, midiendo cómo reaccionaban instantáneamente a palabras e imágenes de contenido sexual y, por otro lado, presentándolos frente a su propia historia familiar para acto seguido mostrarles imágenes de parejas homo y heterosexuales.

Entre otros resultados, el estudio encontró que los participantes con padres que los apoyan y los aceptan tenían una idea mucho más clara y abierta para sí mismos de su orientación sexual.

“En una sociedad predominantemente heterosexual, el “conócete a ti mismo” puede ser un desafío para muchos individuos gays. Pero en hogares controladores y homofóbicos, abrazar una orientación sexual minoritaria puede ser aterrador”, dice Netta Weinstein, profesora en la Universidad de Essex y responsable de la investigación.

martes, 12 de junio de 2012

Diosa Madre Asherah, editada fuera de la Biblia

Antes del monoteísmo patriarcal instaurado por el judeocristianismo en Occidente que ha formateado nuestra conciencia hacia el enaltecimiento de los valores masculinos de conquista, expansion y explotación de la naturelaza –dejando a un lado el sentir, las emociones, la intuición- es posible que yazga una concepción religiosa de la divinidad como una pareja, la Diosa Madre y el Dios Padre.

Información presentada por la investigadora de la Universidad de Exeter, Francesca Stavrakopoulos, apunta a que originalmente las grandes religiones abrahámicas –que son hoy los tres grandes monoteísmos- adoraban también a la diosa Asherah, junto a Yahveh (Asherah es a veces llamada Astarot, y es la misma deidad adorada como Ishtar por los babilónicos y Astarte por los griegos, arquetipo del divino femenino: Luna, Tierra Venus).

Stavrakopoulous basa su teoría en antiguos textos, amuletos y figuras encontradas enla ciudad de Ugarit, hoy Siria, en los que se revela que Asherah era una poderosa diosa de la fertilidad que se adoraba junto a Yahveh o Jéhovah.

En una vasija del siglo XIII encontrada en el desierto de Sinai, en Kuntillet Arjud, se pide bendición a la pareja divina. “Y ahora varias inscripciones similares han sido encontradas, todas las cuales fortalecen el caso de que el Dios de la Biblia tuvo una esposa”, dice la académica.

También es significativo la admisión bíblica de que Asherah fue adorada en el templo de Yahveh en Jerusalén y en el Libro de los Reyes se dice que una estatuta de Asherah yacía en el templo y que personal femenino tejía vestimemtas rituales para ella.

En el Libro de Jeremías existe una posible referencia a esta diosa cuando se habla de “La Reina del Cielo”.

A veces su nombre traduce como la diosa del árbol de la vida, pero también está vinculada con el mar en uno de sus nombres Athirat, rbt ʼaṯrt ym, rabat ʼAṯirat yammi, Señora del Mar o Aquella que camina sobre el mar.

Su otro epiteto en los textos ugariticos (un lenguaje semítico) es “qaniyatu ʾilhm”, “la creadora de los dioses” (Elohim).

En esos textos Athirat es la consorte del dios El; existe una referencia a los 70 hijos de Athirat, presumiblemente los mismos 70 hijos de El. También se le llama Elat, la contraparte femenina de El, en los textos acadios aparece como Ashratum, la esposa de Anu, el dios del cielo.

J. Edward Wright, del Arizona Center for Judaic Studies dice que “Asherah no fue editada del todo de la Biblia por sus editores masculinos, trazos de ella permanecen y evidencia arqueológica y referencias en textos de naciones en las fonteras de Israel permiten reconstruir su papel en las religiones del Levante”.

Otras referencias a esta diosa en la Biblia derivan del libro de Deuternomio, en un marco siempre hostil. El Rey Manasseh es juzgado como alguien que hizo mal ante Dios cuando colocó el poste, símbolo del árbol de Asherah (¿el ash tree de los druidas, axis mundi?), en el Templo. El Rey Hezekiah, que removió el símbolo de Asherah del Templo y lugares sagrados fue alabado como el más justo de los reyes. Los profetas Isaías, Jeremías y Micah también condenan la idolatryí de Asherah, ya que según ellos aleja de la adoración del dios único y verdadero. Esto nos da idea de como la diosa femenina, del árbol de la vida, del mar y del cielo, fue equiparada con la falsa idolatría, con Baal, y se alejó al hombre de la adoración de la pareja divina y de la mujer, probablemente en ediciones subsecuentes de la Biblia, editada por hombres que quizás más que ser fieles a la sagrada escritura y a los documentos históricos, hicieron una operación de inteligencia y una programación neurolingüística de la sociedad, destinada a mantener en el poder a la casta sacerdotal masculina, reprimiendo el polo femenino de la divinidad.

Nuestros Ojos, Mándala Universal


El observar un ojo, y en particular el nuestro, puede traducirse en un ejercicio terapeútico que coquetea tanto con lo místico como con lo biológico –en una dinámica que quizá alude al divino threesome alquímico. Y reflexionando brevemente sobre las bondades que resultan de este acto destilamos una serie de beneficios que van desde la metafísica y la ontología, hasta la estética y la catarsis.

Por un lado, en lo que se refiera al desarrollo auto-consciente, este ejercicio permite reafirmar nuestra existencia, como una especie de suspiro suspendido a través del cual nos confrontamos con el “yo” y por lo tanto fortalece nuestra noción de una unidad indivisible (la del individuo) y a la vez hiperconectada (la del todo).

Una vez activado ese bit de auto-afirmación nos encontramos con un diseño de desbordante pulcritud estética –el ojo del mandala, que es a la vez flor y fractal, recurso retórico esencial en la geometría sagrada. La belleza de nuestros ojos emerge como un recordatorio de la perfección con la que fuimos diseñados, y a la vez nos ayuda a identificarnos con el resto de las personas (los no “yo’s” que an algún punto somos nosotros mismos –in lak’ech) y de las cosas (el mundo exterior que es solo un espejo del interior). Y tras este loop epifánico terminamos por acceder a una catarsis bio-estética a la cual nuestros ojos, desde ambas perspectivas, representan un portal –a fin de cuentas a través de ellos, de nuestros ojos, se filtra la luz que activa un proceso foto-alquímíco del cual emerge buena parte de nuestra realidad (lux perpetua) .

Y para finalizar la poco ortodoxa pero honesta auto-terapia, una vez reafirmada nuestra existencia y luego de haber experimentado un micro-recorrido por la perfección geométrica que nos hermana con el mundo exterior, terminamos por presenciar el desfile de un eco arquetípico que en un nanosegundo funde nuestro ojo con el centro del universo, pasando por el ombligo, la base del axis, el pulso de la supernova, o el botón del pantalón que viste una chica linda junto a su sonrisa.



FUENTE:Lucio Montlune

viernes, 8 de junio de 2012

Descubierto en Inglaterra un Evangelio Apócrifo

Un profesor de la Universidad de Navarra ha descubierto en Inglaterra un evangelio apócrifo, que pertenece a la colección de papiros de Oxirrinco (Egipto), que se conserva y edita en la Universidad de Oxford.

El papiro ha sido descubierto y editado porJuan Chapa, decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y profesor de Nuevo Testamento, quien ha comentado que, con unas dimensiones de siete por siete centímetros, está escrito por ambos lados y contiene restos de veintidós líneas.

"En una cara relata parte de un exorcismo realizado por Jesús, que no encuentra su paralelo exacto en los cuatro evangelios canónicos", ha explicado el profesor Chapa en un comunicado difundido por el centro académico navarro.

Según el experto, quien colabora desde hace años con el proyecto de edición de papiros de la colección británica, "más que un nuevo exorcismo, parece una síntesis de los ya conocidos por los otros evangelios y atestigua la importancia que tuvo entre los primeros cristianos esta actividad de Jesús".

En la otra cara, el documento recoge unaspalabras de Jesús dirigidas a sus discípulos y que, según Juan Chapa, "son una llamada al seguimiento radical, con una alusión a Jerusalén y al Reino".

El especialista en papiros ha precisado que aún se desconoce el alcance del hallazgo, pero ha augurado que "ofrecerá luces nuevas para conocer mejor el cristianismo de los dos primeros siglos y lo que leían y pensaban los primeros cristianos de Egipto, así como sobre la formación de los evangelios".

Chapa ha destacado además la antigüedad del papiro, pues fue escrito en torno al año 200 y al respecto ha valorado que se conservan "muy pocos" manuscritos de esa época, "y menos aún testimonios de los 'evangelios apócrifos', que son los textos que por su contenido o forma se parecen a los cuatro evangelios incluidos en el canon del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan".

En ese sentido, ha comentado que de los dos primeros siglos sólo se posee poco más de una decena de manuscritos de los cuatro evangelios canónicos y únicamente cuatro de evangelios apócrifos: del evangelio de Tomás, del llamado Egerton Gospel -un evangelio desconocido que sólo se conoce por este manuscrito-, y de otros dos que algunos atribuyen al evangelio de Pedro.

El profesor de la Universidad de Navarra ha indicado que los cuatro evangelios incluidos en el Nuevo Testamento son los que la Iglesia ha transmitido como testimonio auténtico procedente de época apostólica.

"Los otros libros del mismo género que pudieron escribirse entonces se perdieron por no añadir nada nuevo a lo que contenían aquellos cuatro, o porque se elaboraron a partir de ellos con el fin de difundir alguna doctrina particular, en ocasiones en disconformidad con la que se encuentra en los evangelios canónicos", ha concluido.

Fuente: (Rd/Efe)